Para quienes recién descubren este blog, "Limón", "aquella que solía ser mi (tu) amiga", "la chica del año pasado" y "Estela" son denominaciones y/o aliases de muejres que existen en la vida real y de las que, por cuestiones de confidencialidad, no revelaré nombres reales. Este post no existiría, claro, sin mi hermoso Nokia 3220. Y este post no sería lo mismo sin esta introducción, estos compinches y como, a pesar de ser una mentirota, la amistad es algo que nos salva. Hay un momento en el día en el que el cazador humano deja su estresante rutina de ir tras la presa sin ser presa de otro: Cuando un compañero es herido. Ya sea por otro animal o si, por animal, se tropieza y se golpea, después del institivo movimiento de poner la mano en el lugar de la herida, el movimiento reflejo se contagia a los otros, quienes lo rodean y tratan de protegerlo de cualquier otro peligro, ¿razón? Pues porque si a uno de "los nuestros" le va mal, a todos nos irá mal, si uno cae, el resto estará más indefenso, aquel al que se pr